No es en la resignación en la que nos afirmamos, sino en la rebeldía frente a las injusticias.” Paulo Freire
Recibimos el Primero de Mayo con alegría y emoción. Lo recibimos con el paro indefinido de las y los maestros, con la toma de la ciudad y con movilizaciones nacionales que quieren hacerle quite a la desmemoria y recordar que “los derechos de la clase obrera no han brotado de la oreja de una cabra, ni de la mano de Dios o del amo”, sino de la lucha incansable de los y las trabajadoras del mundo.
Marchamos en nuestros territorios y gritamos al unisono: ¡a construir, a organizar, educación liberadora y popular!